Tuesday, February 14, 2006

Más vale tarde...

Bastante tiempo ha transcurrido, cosa usual para una persona tan ocupada como yo. No quiero que sea en tono fanfarrón, sino sincero.
Quisiera, en esta ocasión, hablar de un tema completamente acorde a los últimos sucesos de mi vida. Que esto sea de provecho para cualquiera que fundamente su vida en el Señor.
Mi vida amorosa fue un constante esperar. Me gustaría decir que fue bajo mi completo deseo, pero no fue así. El problema es que levanté ilusiones en mi corazón acerca de personas que Dios nunca evidenció que estuvieran en Su plan para mi vida. Resultado: continuo quebranto emocional.
El hecho es que, en medio de esto, pude actuar correctamente orando al Señor siempre, aunque a veces no era de mi total agrado. Le pedía que fuera Él quien me mostrara la persona con la cual deseaba que me casara. Evidentemente, siempre quise pololear para casarme.
Qué gran decisión esperar en Él. Me cuidó por todos estos años para llegar a conocer a la mujer de mi vida. Desde el lunes 6 de febrero estoy pololeando con aquella mujer: Melany Miranda.
Si hay un consejo que les puedo dar es este: busquen a Dios y pídanle que se haga Su voluntad en sus vidas. Cuando lleguen a conocer a esa persona con la cual pasarán el resto de sus vidas, Dios se los evidenciará de una manera inconfundible.